La idea es muy simple, en vez de pintar, limpiar… agua, jabón, disolvente y una pared sucia, no hace falta nada más, se dibuja quitando de manera selectiva la suciedad. Varios artistas callejeros de todo el mundo están comenzando a utilizar esta práctica innovadora cuyo origen podría estar en el típico lávame del coche sucio de turno. El pionero de esta técnica es el británico Paul Curtis, más conocido como Moose, que además ya posee contratos con compañías como Microsoft, Coca Cola, Chanel 4 o Smirnoff. Pero, ¿cuando limpiar muros se convierte en delito?… obviamente cuando uno tiende a expresarse artísticamente y Moose, por supuesto, es considerado por las autoridades de Leeds un auténtico vándalo. Así que Moose cambia de aires, se marcha a San Francisco e inicia el Reverse Graffiti Project.

Otro de los artistas más nombrado es el brasileño Alexandre Orion, especialmente por su obra Ossario aunque Alexandre va más allá al integrar sus obras en escenas fotográficas. El objetivo del artista era concienciar a los vehículos que pasaban por un tunel de Sao Paolo de la cantidad de contaminación que estaban creando, pero otra vez más, las autoridades se opusieron a este tipo de expresión. Y es que de la percepción que tenemos muchas veces del arte hablaremos otro día, mientras tanto ahí van 35 grandes trabajos de graffiti inverso.