Un nuevo tipo de combatientes se extienden por las ciudades de todo el mundo, con sus herramientas de jardinería han optado por una peculiar forma de intervenir en el espacio público a partir de una propuesta tanto estética como ecológica. El movimiento consiste en plantar árboles y arbustos, o bien crear pequeños jardines, en espacios urbanos degradados; son actos de subversión pacífica, una fórmula de agitación y propaganda política cuando menos curiosa, y nada dañina.

Este movimiento de jardinería de guerrilla -guerrilla gardening, en inglés- surgió hace unos 4 años en Londres cuando Richard Reynolds lanzó la idea a través de su blog y gracias a Internet comenzó a propagarse rápidamente reuniendo ya un ejército de 4.000 personas desde California a Zúrich, desde Irlanda a Milán, pasando por Berlín, Chicago, Montreal, Brisbane (Australia) y Granada (España), entre otras muchas. El caso del grupo de Nueva York es peculiar, ya que su actividad se remonta a 1978.

Enlaces con más información sobre la jardinería de guerrilla: